La semilla de mostaza

Después de sembrada crece, y echa ramas tan grandes que los pájaros del cielo pueden anidar a su sombra». (Mc 4, 31-32)

En este mes que comienza, con la primavera ya muy avanzada en nuestros campos, queremos dedicar este diseño a la semilla de mostaza con un diseño simple en formato árbol con sus raíces, que forman un continuo bajo el texto de “deep roots” (raíces profundas).

Ya en su momento aquí hablamos de cómo el sembrador va tirando las semillas en todo tipo de campos y ahora nos toca entender cómo esa semilla, inicialmente diminuta, crece y llegar a convertirse en un gran árbol, que será más grande y más robusto cuanto más profundas sean las raíces que lo sostienen, o como diría el Señor Miyagi: “Raíces profundas, árbol grande”.

Hay tres elementos que se encierran en esta frase, que son relevantes para nuestra fe como cristianos:

  • La fe en Cristo surge de un encuentro con Él, pero se sustenta con unas raíces profundas que nos anclen a los fundamentos de la fe y se nutran frecuentemente de los sacramentos. Tener raíces profundas significa conocer a Jesús y su historia, y entender, desde la razón, los elementos y tradiciones que dan poso a la fe que profesamos. Esa profundidad es la que nos permite mantenernos firmes cuando parece que el entorno se tambalea, cuando parece que Él no está o cuando el ruido exterior nos motiva a abandonarlo. Es en esos momentos donde se mide nuestra capacidad de confiar en Dios. Quizás esta Pascua es el momento de profundizar en tu fe y leer ese libro que compraste y dejaste a medias, o por qué no, leer la última encíclica del recientemente fallecido Papa Francisco que nos recuerda por qué eres cristiano: Porque Dios te amó a ti primero. (Dilexit-nos)
  • Para tener raíces profundas se necesita una tierra buena y concreta donde plantarse. No todos los árboles necesitan las mismas condiciones y la Iglesia Católica hoy nos ofrece multitud de “jardines” donde poder plantarnos. Aunque es cierto que la naturaleza nos ofrece fascinantes ejemplos de árboles solitarios, la fe católica no es una fe pensada para vivirse de manera aislada. Necesita de un bosque que arrope el crecimiento de nuestro árbol, que le proteja cuando aún es débil y que le ayude a desarrollarse. Todos necesitamos un sitio y un tiempo concreto para llevar a cabo nuestra misión. Para nosotros como familia, ese lugar es la Asociación de Familias de Betania de La Gavia, donde estamos consagrados como matrimonio, pero hay muchos más lugares/movimientos/iniciativas en cada Diócesis donde puedes concretar tu misión según lo que necesites, tu edad o tu situación familiar. La canción de Forofos de Hakuna es un buen ejemplo de esa “oferta” en el seno de la Iglesia, pero cada parroquia tiene su jardincito donde un nuevo árbol siempre es bienvenido y puede ayudar a dar sombra… ¿Has encontrado ya el tuyo?
  • «Raíces profundas, árbol grande» significa también que, como la semilla de mostaza de la parábola, el árbol grande no solo tiene la responsabilidad de dar fruto, sino también la de ofrecer sombra y cobijo al que lo rodea. Dar sombra es ofrecer ejemplo a cualquiera que se acerca a nosotros para que por nuestras acciones quiera acercarse más a Cristo, mientras que dar cobijo, que implica una relación más a largo plazo, supone ayudar a los más pequeños de nuestro bosque a crecer en su relación con el Señor, en una llamada clara a la evangelización.

Así pues, este diseño de este mes en el fondo nos invita a profundizar en los porqués de nuestra fe porque sólo cuando la entiendes en profundidad, la disfrutas de verdad. En este sentido como decía un día un sacerdote “Aunque a todo el mundo le gusta el jamón ibérico, aquel que es un experto en los métodos de curado, en cómo cortarlo o en cómo atemperarlo, es capaza de disfrutarlo infinitamente más…pues algo similar ocurre con la fe… Cuanto más la entiendes, más la disfrutas”.

Como pequeño compromiso para este tiempo de Pascua te animamos a meditar tranquila y repetidamente alguna oración, de las no habituales, para que la puedas disfrutar un poquito más la siguiente vez que la reces. ¿Ideas? A mí una que me gusta especialmente es ésta (Ven Espiritu Santo), que es la oración que toda la iglesia rezará el día de Pentecostés… así tienes toda la Pascua para trabajarla y llegar a ese día y disfrutarla un poquito más. Esperamos que te guste este diseño tan primaveral y estos retos tan pascuales y te animes a cumplirlos con nosotros.

#teatrevesalucirlo


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