¿Dónde están tus talentos?

Tuve miedo y fui a esconder tu talento bajo tierra. (Mt 25, 25)

Con este diseño retomamos nuestra actividad de septiembre, mes de la vuelta al cole, para los que todavía tenemos niños en edad escolar, y mes para repensar nuestra agenda de actividades. En este diseño recordábamos lo importante que es elegir bien en qué actividades vale la pena dedicar nuestro tiempo, así que, en este diseño, inspirado en la parábola de los talentos (Mt 25, 14-30) y que usa de base las diferentes materias primas del Catán (https://catanuniverse.com/es), nos centraremos en el cómo llevarlas a cabo.

La parábola presenta dos posibles actitudes ante los talentos que se reciben de Dios, al que le podríamos añadir una tercera, muy presente en nuestro día a día hoy:

  • La primera es la de aquellos siervos, que según sus capacidades son capaces de duplicar el valor de los talentos que le deja su Señor.
  • La segunda es la del siervo asustado, que prefiere guardar su talento para no perderlo y devolvérselo tal cual a su Señor.
  • La tercera, aunque no aparece en la parábola, sería la del siervo que utiliza sus talentos para generar valor sobre ellos, pero se queda para él el beneficio en vez de devolverlo a su Señor.

¿Cómo se relaciona pues los talentos de la parábola con las diferentes materias primas del Catán y con nuestra actitud ante la vida, en este curso escolar que comienza?

  • En el Catán como en la vida se empiezan con pocas materias primas y según avanza la partida las materias se convierten en carreteras, poblados y ciudades que hacen que las materias primas sigan creciendo. Dios te ha dado una serie de dones con los que atraer a tus hermanos al amor de Dios. Puede ser una buena voz, una buena mano con lo que sea, una gran capacidad para lo que sea… TODOS tenemos algún don con el que podemos comenzar a alabar a Dios, a darle gracias… y a compartir su palabra y poco a poco, gota a gota, ese talento dará fruto.
  • En el Catán como en la vida puedes colaborar con otros jugadores, cambiando materias primas enriqueciéndoos mutuamente en ese intercambio. De manera similar, Dios no te pide que hagas las cosas solo. Dios es comunidad, la vida cristiana se vive y se celebra en Comunidad y en ella tus dones no solo suman, sino que multiplican.
  • En el Catán como en la vida, el que no usa sus materias primas y se las guarda llega el ladrón y se las quita. ¿Quién es el ladrón en nuestra sociedad? Hay muchos, pero probablemente el más extendido es la apatía, el no tener ganas ni de tener ganas… Ese talento que hay en ti, poco a poco se marchita y cuando menos te lo esperas se ha esfumado, como una pastilla efervescente en un vaso de agua. Sin embargo, en la parábola no es la apatía la que actúa sobre el siervo, sino un ladrón más perverso… El miedo. El miedo que paraliza al siervo y le hace ver solo el aspecto negativo de usar su talento. Quizás también le hiciera auto justificarse diciéndose a sí mismo, ¿Dónde voy yo con mi único talento cuando hay otros que tienen 5? O “mi talento no vale para nada, no es suficientemente bueno”… ¿te suena? Bueno, lo que es verdad es que nunca te podrás arrepentir de algo que no has intentado.

Así, a través del Catán, nos podemos hacer dos preguntar con este diseño (además de echar una partida en familia, que es más que divertido) : ¿Cuáles son mis talentos? ¿A qué los voy a dedicar en este curso que comienza? echa una pensada… mientras tanto, para que veas que hay muchos otros por ahí que ya han puesto sus talentos a trabajar al servicio del Señor, aquí tienes unos preciosos ejemplos, vía @infinitomasunoorg. Como ves, cuando pones tus talentos al servicio de Dios, poco a poco el fruto se multiplica. ¿Serás tú el siguiente?

#teatrevesalucirlo


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