Allí estaré yo en medio de ellos

Cuando dos o más estén reunidos en mi nombre… (Mt 18, 20)

Empezamos 2026 con un diseño inspirado en el logo de uno de los que probablemente haya sido uno de los regalos estrellas de estas navidades en las casas de muchos adolescentes y no tan adolescentes. A pesar de su similitud aparente, la realidad del diseño es que hace referencia a la conocida frase del evangelio de “cuando dos o más estén reunidos (en el cuadrado) en mi nombre, allí estaré yo en medio de ellos (el triángulo)”. (Mt 18, 20)

Si nos ponemos puristas, leyendo el contexto de este versículo en la Biblia (Mt 18, 15-22) da la sensación que esta presencia de Cristo se enmarca únicamente en un contexto penitencial para definir el poder de la comunidad eclesial de perdonar o retener los pecados. Afortunadamente la experiencia nos confirma que esta frase va más allá de ese contexto y nos enseña el poder que tiene la oración en comunidad cuando converge en una petición concreta ante Dios, y esa, es su verdadera fuerza.

Yo siempre me he imaginado que igual que se ve las ciudades iluminada por la noche cuando se miran desde un avión, Dios ve de manera similar nuestras oraciones desde su cielo: Allí donde hay una comunidad orante grande Él la ve como una gran luz, aunque sean muchas luces pequeñitas luciendo juntas en medio de la oscuridad. 

Ahora bien, hay dos condiciones para que esta presencia de Cristo pueda darse «en medio de nosotros» tal como dice este versículo.

  • La primera, que seamos al menos dos o más. Esto es de singular importancia porque demuestra que la fe católica no se puede vivir en soledad, sino en comunidad… y ese mínimo de dos se consigue en muchos casos, en la iglesia doméstica que se genera alrededor de un matrimonio y su familia. Esa es la unidad básica para construir una sociedad orante y es en esta unidad donde padres e hijos tienen que aprender a permanecer reunidos en el nombre del Señor.
  • La segunda es que la reunión sea en su nombre. Como bien nos recordaba el Sr. Vicario en la reunión de catequistas que tuvimos con él antes de Navidad, “no os olvidéis que, si cuando dais catequesis os reunís en el nombre del Señor, Él mismo estará allí con vosotros” y ojo … eso también de alguna manera es lo que hemos estado haciendo durante la Navidad con nuestra familia y amigos en comidas, cenas, misas, cabalgatas o festivales de villancicos… aunque muchos piensen que estos días solo se pueden pasar bien o en familia.

Hacer de su casa un hogar donde Dios pueda habitar es el objetivo de toda familia católica y es lo que le pedimos a este año nuevo que empieza: Que podamos dedicar más tiempo a Dios, que tengamos rutinas individuales y comunes que nos acerquen más a Él y que podamos brillar lo suficiente como familia para que Él desde su cielo pueda decir: En casa de los (pon aquí tu nombre) me siento como en casa.

Eso es tarea tuya, lo que si podemos hacer por ti es poner este diseño en una sudadera calentita para que tu abrazo con Dios sea un poquito más acogedor.

#teatrevesalucirlo


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