Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia (Mt 16, 18)
Comenzamos este nuevo curso con un diseño para recordar nuestra peregrinación jubilar a Roma de este verano, donde con un nutrido «grupi» de familias tuvimos la suerte de poder ganar el Jubileo de 2025 y comprobar de manera literal la verdad contenida en este pasaje evangélico.
Como buena peregrinación, ha tenido momentos donde el cansancio nos ha puesto a prueba, especialmente al mezclarse con el «calorcito» extra de la capital italiana de mitad de verano, pero ha valido la pena el esfuerzo y los sudores para acumular «ota» nueva experiencia grandiosa como familia de familias.
El diseño recuerda las 4 basílicas mayores de Roma y los elementos diferenciales de cada una de ellas, no solo desde el punto de vista de lo que se ve, sino, sobre todo, de lo que significa para nuestra fe católica:
- La “R” enladrillada pertenece a la Basílica de San Pedro, en concreto a la galería de los Scavi, que se encuentra por debajo del nivel de las Grutas Vaticanas, y donde tras una excavación meticulosa, se ha recuperado la tumba original de San Pedro. La tumba estaba en un cementerio cristiano (cementerio = dormitorio, porque Jesucristo nos prometió la vida eterna), que era parte de una antigua necrópolis romana que fue sepultada cuando se construyó la basílica (necrópolis = ciudad de los muertos, porque estarían allí eternamente). La visita a esta zona poco conocida del Vaticano nos muestra la literalidad de edificar la Iglesia católica sobre la roca de la fe de Pedro y la validez aún hoy de la promesa de eternidad del Señor.
- La “O” en formato medallón papal nos lleva a la Basílica de San Pablo Extramuros, donde se encuentran los medallones de todos los Papas de la historia. Una mirada a las paredes de esta Basílica nos ayuda a entender que el fundamento de nuestra fe hoy sigue siendo el mismo del que San Pedro dio testimonio cuando le respondió al Señor: Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo. (Mt 16, 16). La solidez de esta afirmación y sus consecuencias, es lo que nos anima a seguir transmitiendo nuestra fe de generación en generación, como han hecho los Papas a lo largo de los siglos.
- La “M” sobre un suelo nevado nos lleva a la Basílica de Santa María la Mayor y nos habla de su peculiar origen. En el año 358 la Virgen María se apareció en sueños al Papa Liberio para indicarle que se construyera una iglesia en su honor en el lugar exacto donde el día siguiente, 5 de agosto, hubiera una inusual nevada. Esta iglesia, donde está actualmente la tumba del Papa Francisco y alberga, entre otros tesoros, el icono mariano de la “Salus Populi Romani” atribuido a San Lucas, nos conecta con la Virgen María y nos recuerda su papel decisivo en la misión de su Hijo. Su “hágase” de hace 2000 años nos sigue animando a confiar en el plan que Dios tiene para nosotros y en poder acudir a ella como intercesora si nuestra fe flaquea.
- Finalmente, la “A” con el águila grabado, nos lleva a la Basílica de San Juan de Letrán, la iglesia más antigua de Roma y del mundo, consagrada en el año 324 d.C siendo Constantino emperador. Admirar las 12 estatuas monumentales de los apóstoles al pasear por su interior (realmente 11, porque no está Judas Iscariote y en su lugar está San Pablo) automáticamente nos conecta con la universalidad de la fe católica, que los apóstoles fueron capaces de llevar por todo el mundo. Esto nos recuerda que no importa lo pequeño que seamos, sino que allá por donde vayamos, nuestra misión es ser capaces de dar testimonio de nuestra fe católica.
El diseño se remata con la icónica cúpula de San Pedro, diseñada por Miguel Ángel en pleno renacimiento. Esta obra tan maravillosa, realizada para gloria de Dios, nos recuerda en este jubileo justo eso, que Dios se merece toda alabanza, sabiendo que alabar no significa situarse ante Él como siervos que bajan la cabeza por miedo, sino más bien como hijos, que aman de corazón a su Padre y están orgullosos de Él y sus obras y lo proclaman abiertamente. Quizás esta canción de Hakuna te ayude a entender mejor a lo que nos referimos…
Esperamos que te haya gustado este diseño tan sencillo, pero tan completo a la vez, de la Roma jubilar y te animes a visitar la ciudad eterna en lo que queda de año o en el futuro.
PD1: Más allá de estas 4 basílicas mayores y del resto de elementos turísticos clásicos de Roma (Coliseo, foros, fuentes y plazas) no te puedes perder otras tres Iglesias menores con fabulosos tesoros: (La Scala Santa, que contiene la escalera original del pretorio de Poncio Pilato en Jerusalén donde Jesús fue juzgado, La Basílica de San Sebastián de las catacumbas, que contiene las pisadas de Jesús en su encuentro con San Pedro cuando éste huía de su martirio y la Iglesia de San Pietro in Vincoli, donde se puede observar el Moises de Miguel Ángel. Como diría nuestro querido Padre Carlos… ¡Merece la pena!
PD2: Grazie Mille a María y Sergio y Stefania y Fernando, grandes organizadores de la peregrinación y toda su logística, y a Eugeni Pertoldi por el inolvidable viaje en autobús al aeropuerto.
#teatrevesalucirlo
Descubre más desde Yaltercerdia.com
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
